Ahorro energético, desequilibrios del sueño, cambios de humor,… son algunos de los efectos que dicen los expertos que llevamos sufriendo en las dos últimas semanas con el cambio horario. Lástima que en lugar de haber adelantado la hora en nuestros relojes no hubiéramos podido adelantar el año. Porque millones de españoles sufren algunos de estos síntomas desde hace muchos meses, o incluso años, cada día. ¿Cómo estará nuestro país en Abril de 2013? Juguemos a futurólogos. Es un ejercicio arriesgado, pero por un instante quiero soñar, y en positivo. Posiblemente dejar en el olvido los próximos meses supongan perdernos a una España bicampeona de Europa de futbol, la entrega definitiva de las armas de cierta organización terrorista cuyo nombre todos tratamos de olvidar, e incluso el cumplimiento de los objetivos de déficit que nos ha fijado la Unión Europea.
Sin embargo, me gustaría imaginar un abril de 2013 un poco más alegre, porque llevamos unos años en los que, como país, hemos perdido uno de nuestros rasgos más diferenciales: la sonrisa.
Sueño, que con el sacrificio y la concienciación de todos, en un año, se haya dejado de destruir empleo. Estoy seguro que así será y aunque terriblemente duras, las medidas tomadas surtirán efecto. Acabamos de sufrir una huelga general, de tremendo éxito para unos y rotundo fracaso para otros. ¡Como siempre! No creo que sea el camino. Quien realmente quiere hacer huelga no puede, y a quien quiere trabajar hay unos cuantos que no le dejan. La huelga es un derecho, que no lo olvide nadie.
Imagino una primavera con menos presencia de la justicia en los medios. Será indicativo de que la corrupción ha cedido el protagonismo al trabajo bien hecho. Ya va siendo hora.
Y también visualizo un panorama financiero mucho más saneado, con el acceso al crédito abierto a las empresas. No comparto que en este país deban quedar 10 o 12 grandes entidades bancarias. La reflexión debería ser que aquellas que realmente estén muy bien y cumplan con excelencia sigan adelante con independencia de su tamaño, del mismo modo que el mercado debería “expulsar” a las entidades no viables.
Y por último, sueño con un “derbi” Zaragoza – Numancia en Primera. ¡Ojala!
NOTA: Artículo publicado en El Periódico de Aragón el 8-4-12






