VIVIMOS DE LA ILUSIÓN

Hay días que a uno le resulta más difícil expresar sus sentimientos que otros. Y precisamente hoy es uno de estos. Suelo ser optimista, y siempre trato de ver el lado positivo de las cosas. Sin embargo, en estas últimas semanas una extraña sensación invade mis pensamientos. Tengo que confesar que no soy capaz de describirla con palabras, y eso me preocupa aún más.

La pasada semana, oía cómo en un programa radiofónico, el profesor Jose María O’kean, al que por cierto tuve la fortuna de disfrutar hace varios años, citaba cómo, en el libro “El arte de la guerra”, se explica que al enemigo derrotado siempre hay que dejarle una salida honrosa. Su símil era muy esclarecedor. En este momento, los derrotados parecemos ser los ciudadanos, que nos estamos viendo obligados a asumir unos ajustes tremendos. Sin embargo, nadie nos está ofreciendo una salida honrosa, un horizonte de esperanza al que aferrarnos y que nos anime a asumir con unidad las reformas que día tras día vamos conociendo.

Fue en ese momento, cuando entendí perfectamente el por qué de mi alteración y nerviosismo. Siempre he defendido la necesidad de acabar con la cultura del despilfarro, y empezar a ejercer unas políticas austeras y serias, con dos máximas: eficacia y eficiencia. Sin embargo, la naturaleza humana necesita incorporar un ingrediente a este cóctel. ILUSIÓN. Sí, con mayúsculas. Y eso es precisamente lo que ahora mismo falta en la ciudadanía en general, y en la clase política en particular.

Ser responsables y enfrentarse a un contexto económico como el actual, con un cambio de reglas del juego, no es incompatible, con transmitir ilusión. Todas las personas e instituciones, que de una u otra manera ejercen su actividad en el ámbito político, económico y empresarial, tienen la obligación de empezar a lanzar algún mensaje de ilusión. Por supuesto que no pueden dejar de ser realistas, pero como ciudadanos necesitamos, y exigimos, vislumbrar que todos estos esfuerzos se van a traducir en algo que verdaderamente merezca la pena. Tal vez, en mi caso me esté costando entenderlo, pero me temo que es algo mucho más generalizado. Por ello no puedo dejar de aprovechar estas líneas para pedir ese esfuerzo “explicativo”. Ya lo decía la canción… “No me llames iluso, porque tenga una ilusión”.

NOTA: Artículo publicado en “El Periódico de Aragón” el 29-04-2012

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Una respuesta a VIVIMOS DE LA ILUSIÓN

  1. La ilusión es el primer ingrediente que debe mover a una persona a emprender. Para emprender, hay que tener una idea, basada en la profesionalidad o la creatividad y para trasladarla a un proyecto, que se convierta en realidad, por lo general, hay que disponer de un equipo de profesionales, que aunando éstas mismas cualidades, ayuden a desarrollarlo con eficacia.
    Suele ocurrir también, por lo general, que el emprendedor, ocupa su tiempo y su dinero a definir su idea en un proyecto, y por lo tanto, no dispone del capital necesario para hacerlo realidad.
    Entramos en la segunda fase de la idea emprendedora, en la hora de la verdad, en detectar si de verdad, lo plasmado en unos planos y planes de negocio, tienen viabilidad económica a corto o medio plazo ( que es lo que busca el inversor ).
    Es fundamental la labor de encuentro entre los emprendedores y el capital y puede hacerse desde el ámbito público ( Gobierno de Aragon ), creando una “plataforma de encuentros” a tal efecto , desde eñl ámbito privado ( consultoras ) o bien, desde un ámbito mixto.
    En España, la investigación siempre se ha hecho desde las universidades, organismos tecnologicos públicos o departamentos privados de investigacion de las grandes empresas, por eso, no es fácil encontrar investigadores privados que, por yendo ” por libre” hayan desarrollado ideas luminosas. Claro que , el ir por libre, aporta creatividad, no encosertamiento, libertad de acción, etc y ejemplos hay a monton de emprendores triunfadores que hay utilizado éste sistema.
    Por tanto y para acabar, concretar que todo vale si detras de una buena idea hay un emprendedor que va por libre o un equipo investigador publico o privado. Lo que está cada dia mas claro, es que solo desde los proyectos basados en la tecnologia podremos generar riqueza con la calidad de vida
    necesaria para que el ser humano pueda desarrollarse en todas sus facetas con dignidad.

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